Posteado por: agendanautilus | abril 2, 2009

Profesor británico pronostica crisis de alimentos para el año 2030

 

Por Diego Topete

Actualmente somos más de seis mil millones de personas viviendo en todo el planeta. El asesor científico del gobierno británico, John Beddington, cree que para el año 2030 aumentará la población hasta ocho mil millones, lo que traerá consigo una gran crisis alimenticia y de otros recursos  como la energía y el agua.

Según el profesor, con la población mundial de ocho mil millones la demanda de alimento crecerá  hasta un 50 por ciento, lo que elevará el consumo de energía y agua, en un cincuenta y treinta por ciento respectivamente. Pronostica que ocurrirán migraciones masivas a causa de la falta de alimentos  en los países más pobres, mientras que en los países desarrollados los precios de los alimentos se elevarán rápidamente.

El profesor cree que una solución para esto puede ser la manipulación genética combinada con técnicas tradicionales para producir plantas más resistentes a sequías y a la salinidad.  De igual manera, el científico sugiere a la Comisión Europea nombrar un asesor científico, de la misma manera que Barack Obama lo ha hecho en los Estados Unidos.

 

 

 

 

 

 

 

Por Diego Topete

Tal vez muchos de nosotros sabemos lo que está pasando con el clima mundial y los problemas que traerá consigo el aumento de algunos grados centígrados en las próximas décadas, pero aún así es difícil cambiar las costumbres que llevamos haciendo durante toda nuestra vida, desde cosas pequeñas como cerrar la llave del agua mientras nos cepillamos los dientes, hasta hacer una composta con nuestra basura diaria.

La Asociación Civil los Algarrobos  en Argentina lleva ya poco más de un año impartiendo cursos radiofónicos para docentes en pueblos demasiado lejanos como para que los tomen en persona.  Estos cursos pretenden darles a los maestros tanto los conocimientos suficientes acerca del calentamiento global, como las estrategias necesarias para transmitirlos a los niños. Hasta ahora los materiales incluidos con estos cursos han sido gratuitos; no obstante, para este año probablemente tendrán un costo, debido a la dificultad para conseguir los recursos económicos, esto significaría que muchos de estos docentes dejarían de recibir los cursos.

Gail Bromley, experta británica en estrategias educativas,  cree que  es necesario que los niños salgan de las aulas de clases y conozcan la naturaleza mediante actividades divertidas, como tomar fotografías o cultivar sus propios alimentos, de esta manera no sólo saben que existe un problema  que se llama calentamiento global, si no que se hacen conscientes de las repercusiones que trae consigo dicho problema.

Con esfuerzos como éste, se demuestra que la radio puede ser una gran herramienta educativa, ya que es relativamente barato tener un aparato para captar las señales radiofónicas, si lo comparamos con la televisión o el Internet.

Por Diego Topete

Por segunda ocasión, la comunidad mundial de científicos se reúne para recabar la información acerca del cambio climático que está afectando al ecosistema planetario y a la sociedad humana. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), con casi tres años de atraso, se actualizó por la conferencia que albergó a 2,500 científicos de 80 países reunidos en Copenhague, Dinamarca.  Dicha conferencia precede, y pretende  sembrar las semillas de las decisiones en la próxima cumbre que se realizará en diciembre en la misma ciudad, donde los líderes políticos determinarán las acciones combatir el calentamiento global.

Algunas de las actualizaciones realizadas en esta conferencia acerca del fenómeno climático, muestran que el hielo de la Antártica y Groenlandia se está derritiendo mucho más rápido  de lo que se había informado en  el año 2007, también se prevé un mayor aumento en el nivel del mar.

Desde los años cincuenta, se ha detectado el aumento progresivo de la temperatura mundial, ocasionado por las grandes emisiones de carbono (CO2) que comenzó con la revolución industrial.  Se calcula que actualmente tenemos 0.75 grados centígrados más que cuando comenzaron las emisiones masivas de gases que provocan el efecto invernadero llamado así por conservar el calor dentro de la atmósfera.  Con el Tratado de Kioto, las naciones se han comprometido a reducir sus emisiones de carbono, y fijaron como objetivo el aumento de sólo dos grados centígrados para el fin de este siglo, sin embargo los científicos creen que si las cosas siguen como en este momento, sólo se tiene una probabilidad del 50% de alcanzar ese objetivo, aunque dos grados centígrados ya traerá consigo bastantes desastres naturales y por supuesto sociales. O sea que estamos jugando un volado con nosotros mismos, si cae cara tal vez la temperatura mundial solo suba dos grados, si cae cruz podría subir hasta 6. Sólo con un cambio drástico en la forma en la que se produce energía se podría llegar a esos dos grados centígrados, olvidarse completamente del petróleo y sus derivados, como la gasolina o diesel.

Tras esta conferencia, los científicos han dejado seis mensajes a la comunidad mundial , el reporte final será entregado el próximo junio del presente año (2009):

1.-  Los peores escenarios previstos en la conferencia del 2007 son los que estamos viviendo en la actualidad: la aceleración del derretimiento de los polos y la acidificación del mar . Existe un gran riesgo de que todos estos eventos se aceleren y lleguen a ser irreversibles.

2.- Se ha demostrado que nuestra sociedad es vulnerable al cambio climático, especialmente en los países pobres. El incremento de dos grados centígrados será bastante difícil de enfrentar.

3.- Los objetivos a largo plazo para reducir las emisiones de carbono representan un gran peligro. Se debe combatir de una manera efectiva y rápida para prevenir “cambios peligrosos en el clima”. Si se retrasa el cumplimiento de los objetivos aumenta el peligro para la sociedad y se generarán problemas a largo plazo.

4.- Se debe combatir en equidad de poderes, se necesitan estrategias que se adapten a las necesidades de cada país. Se debe proteger a los más pobres y los más vulnerables.

5.- Actualmente se cuenta con la tecnología suficiente para comenzar a reducir nuestras emisiones de carbono, de tal manera que no hay excusa para no actuar. Las tecnologías se deben usar para crear energías y trabajos sustentables, así como para restaurar los ecosistemas.

6. Es necesario cultivar en la opinión pública el deseo de que los gobernantes actúen en contra del cambio climático; se debe enfrentar el reto del calentamiento global cambiando de gobierno e instituciones débiles, a un liderazgo innovador en los gobiernos y promover en la sociedad prácticas que lleven a un modo de vida sustentable.

 

La cumbre que se realizará el próximo diciembre será de gran importancia en la lucha contra el cambio climático, ya la Unión Europea está dentro del esquema de los tratados de carbono, ante los cuales muchos científicos están en contra, ya que esta política no reduce las emisiones de carbono, sólo alienta la creación de energías alternativas. Ahora sólo se está a la espera de la decisión del gobierno estadounidense, el cual tendrá una gran influencia en los países emergentes como India y China.

Posteado por: agendanautilus | marzo 28, 2009

Los primeros migrantes del cambio climático

 

 

Por Diego Topete

Mientras en México miles de personas siguen migrando a nuestro vecino país del norte con la esperanza de encontrar el trabajo que aquí no han podido conseguir, en Bangladesh, un país al costado de la India, los habitantes de las zonas rurales están migrando hacia las grandes ciudades, e incluso a su país vecino, a causa de inundaciones que  han destruido no sólo sus casas, sino su principal fuente de trabajo y alimento: los sembradíos de arroz.

Justo como lo ha descrito el científico James Lovelock  en sus famosas teorías acerca de Gaia, las migraciones masivas debido a los problemas causados por el cambio climático ya han comenzado.  Dhaka, la capital de Bangladesh, ha aumentado su población de seis a 12 millones en sólo 10 años, incrementando el grado de marginación y pobreza, actualmente cerca del 40 % de la población de la capital vive en estas condiciones.

Familias enteras están migrando hacia lugares donde puedan al menos trabajar, las inundaciones han devastado cerca de 700,000 hectáreas de sembradíos a lo largo de todo el país. El calentamiento global está ocasionando que la nieve de los Himalaya en la India y en Nepal se derrita, lo cual aumenta el nivel de los ríos que  cruzan a lo largo del país. Además, los manglares, que eran una protección importante contra las inundaciones, están desapareciendo debido a la erosión de los ríos.

El científico James Lovelock cree que para finales de este siglo, los países cerca de los polos, como Canadá, tendrán un problema de migración masiva ya que los países cerca del ecuador tendrán temperaturas poco propicias para la vida como la conocemos. Peor aún, expertos de la milicia estadounidense y europea creen que para mediados de este siglo, gran parte de África y Asia serán inhabitables, lo que llevará consigo un total de 250 millones de personas a la búsqueda de un lugar donde vivir.

El calentamiento global es un fenómeno real, lo estamos viviendo aquí y ahora, los esfuerzos de países como Portugal para crear energías menos nocivas para el medio ambiente, ponen el ejemplo a los demás países. México se encuentra ajeno a este tema, la producción de energías alternativas está lejos siquiera de la mesa de discusión. Sin embargo, la riqueza natural de México lo pone en los primeros lugares a nivel mundial en posibles fuentes de energía alternativa.

Posteado por: agendanautilus | marzo 21, 2009

La NASA lanza el telescopio “busca Tierras”

Por Diego Topete

“Y aun en el año 2008 después de Cristo, los seres humanos seguían creyendo que la Tierra era el único planeta con vida en todo el universo, a pesar de que sabían que hay incontables astros orbitando alrededor de estrellas distantes, justo como creían, algunos siglos antes, que la Tierra era el centro del universo…”. Este puede ser un fragmento de un texto que esté leyendo un ser humano en un futuro no muy lejano.

El viernes 6 de marzo, la NASA lanzó el telescopio Kepler al espacio exterior con el único propósito de determinar ¿qué tan inusuales son los parecidos a la tiera en otros sistemas solares en nuestra galaxia?  Los científicos que llevan a cabo este proyecto creen para que exista vida como la conocemos, el planeta debe ser similar a la tierra en tamaño, composición y respecto a su sol. Dicho en otras palabras, para que exista vida el planeta no debe estar muy cerca del sol,  donde no esté muy caliente y el agua pueda evaporarse; o muy lejos de él, tanto, que el agua se convierta en hielo. Su composición debe ser rocosa, como la Tierra, se han encontrado planetas hechos de gases, como es el caso de Júpiter o Neptuno, en los que el ambiente es inhóspito para la vida. 

El telescopio Kepler es único en su clase, ya que en lugar de tomar fotografías de pequeños puntos en el espacio, como lo hace el telescopio Hubble, capta imágenes de un mayor rango en el universo y mide la luz que emiten las estrellas. Cuando los planetas de las estrellas lejanas  se interponen entre el telescopio y su sol, la luz que éste emite disminuye. Como cuando ves fijamente un foco y pones un dedo frente a tus ojos, la luz que llega desde el foco hasta tu cara es menor. De esa manera los científicos detectan los planetas que giran alrededor de estrellas distantes. También pueden saber el tamaño del planeta, “mientras más grande es, bloquea más luz de su sol”, afirma William Borucki, el principal investigador del Kepler.

Este método sólo es útil cuando la alineación de los planetas coincide con la del telescopio. Si volvemos a mirar un foco, pero esta vez ponemos nuestro dedo arriba de nuestra cabeza, no bloqueara la luz en nuestra cara. En algunos años, este telescopio podrá decirnos si existe algún planeta similar a la Tierra o no. Cualquiera que sea la respuesta, será igualmente asombrosa para la humanidad. Sin embargo, si la respuesta que nos da Kepler es no, difícilmente será una verdad absoluta, ya que solo analiza una pequeña parte de la galaxia, localizada cerca de la constelación Cruz del Norte; esta región del universo contiene cerca de seis millones y medio de estrellas, de las cuales el Kepler  sólo puede analizar unas 200 mil.

 

 

Por Diego Topete

¿Quién dijo que los productos de plástico de hoy en día no duran? Desde hace más de diez años, el capitán Charles Moore descubrió una isla de basura del tamaño de los Estados Unidos flotando desde hace 50 años en las aguas del Océano Pacífico, y con cada año que pasa se vuelve más y más grande.

Mientras navegaba cerca de Hawái, el capitán se dio cuenta de las grandes cantidades de basura que rodeaba su embarcación. Lo asombroso fue que después de una semana de surcar los mares del Pacífico, los desperdicios de plástico seguían flotando en la superficie marina. En 1997, después de fundar la Algalita Marine Research Foundation (Fundación de Investigación Marina Algalita), Moore regresó al Pacífico para realizar estudios acerca de este problema. Encontró que la gran mancha de plástico llegó a tener el tamaño de los EEUU. Sin embargo, en febrero del 2008, el director de investigaciones de la Fundación Algarita, encontró que actualmente el tamaño de la isla de basura se extiende casi desde las costas de California hasta cerca de las costas de Japón, lo que le da un tamaño del doble de los EEUU.

Esta gigantesca mancha de basura no puede ser vista por medio de satélites, de hecho es sólo visible desde pequeñas embarcaciones que se encuentren navegando en el sitio, al contrario de lo que mucha gente cree, no es como si te pudieras parar y caminar sobre la basura. Pero el problema no es lo feo que se ven miles de millones de pequeños pedazos de plástico flotando en el mar, lo malo del asunto es que los animales confunden al plástico con comida; lo que ocasiona un grave descontrol en la cadena alimenticia e intoxicación de peces, aves y mamíferos. Según la ONU (Organización de las Naciones Unidas), alrededor de un millón de aves del mar y cerca de cien mil mamíferos marinos mueren cada año a causa de la contaminación por plásticos en el mar.

Pero esta amenaza no es solamente para la fauna marina; nosotros, los seres humanos, nos vemos afectados también ya que los peces forman parte importante de nuestra alimentación.

¡Pues que manden limpiar el océano!, podríamos pensar. La solución no es tan fácil como parece, no se cuenta con la tecnología suficiente para separar pequeños pedazos de plástico que son del mismo tamaño que el plancton y las algas que flotan junto con la basura, Moore cree que hay un alga por cada seis pedazos de plástico. Si por el momento carecemos de la tecnología para limpiar nuestro cochinero, tenemos la opción de producir plástico que sí sea biodegradable, a diferencia del que se encuentra flotando en el océano, que a pesar de llevar ahí hasta 50 años, no se deshace ni con el sol. Y por supuesto siempre estará la alternativa de re-usar y reciclar, o en lugar de pedir bolsas de plástico cada que vamos al súper, cargar el mandado en una mochila o carrito; ¿quién sabe? Tal vez nuestra siguiente bolsita de plástico pueda flotar cerca de Hawái durante los próximos 100 años.

 

Por: Diego Topete

 

El científico James Lovelock ha cambiado la forma de ver  la vida en nuestro planeta, desde que en los años setenta publicó el libro la Hipótesis de Gaia. En él, concibe al planeta Tierra como un ser vivo que se autorregula para así poder sobrevivir, en una búsqueda constante del equilibrio necesario para la vida. El nombre de Gaia viene de la diosa griega de la Tierra.

Lovelock explica este equilibrio de una manera sencilla al crear un planeta ficticio, al que llama  mundo de margaritas  (daisyworld). Este planeta de mentiras, está habitado por dos tipos de margaritas, las blancas y las negras; las blancas se encargan de enfriar el planeta al rechazar la luz del sol; las negras, de calentarlo al absorber el calor del sol.  De esta forma, el mundo de margaritas alcanza el equilibrio necesario para la vida.

Al igual que el mundo de margaritas, la Tierra tiene formas de absorber el calor del sol y de rechazarlo. Una de las maneras de mantenerse fresco es por medio de los polos; como las margaritas blancas, el hielo refleja la luz del sol; al derretirse los polos, el equilibrio del planeta se ve afectado y comienza a calentarse.

Los seres humanos estamos ocasionando un gran daño a la Tierra incluso al respirar, como lo menciona Lovelock de manera irónica en una conferencia que dio en el año 2008 . Si el único interés del planeta Tierra es seguir con vida, y los seres humanos estamos destruyéndola, tal vez el nuevo equilibrio al que está llegando el planeta tenga como fin reducir el número de humanos que habitamos en él, o quizá eliminarlos por completo.

Este científico pronostica que para el final de este siglo, las formas de producción de energía alternativa, como la energía solar, serán inútiles en el nuevo equilibrio que alcanzará el planeta. Ante esta problemática, Lovelock cree que la solución será la energía nuclear, la cual  fisiona átomos de uranio para producir calor, el calor evapora el agua, que a su vez, mueve las turbinas que crean la electricidad. La energía nuclear no es cara de producir, no contamina como el uso de combustibles fósiles para generar energía eléctrica, y la produce en grandes cantidades. Sin embargo, el uso de energía nuclear genera residuos radiactivos altamente nocivos y duraderos.

 

 

Por Paulina Espinoza

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) publicó el 2 de marzo el documento Estado mundial de la pesca y la acuacultura, en el que dice que el cambio climático está provocando cambios en las especies marinas tanto de agua dulce como salada. Por ejemplo, especies de mar que habitaban en aguas templadas desplazan su hábitat hacia a los polos debido a que estos se están calentando.

El estudio dice a las industrias pesqueras, que necesitan comprender los efectos que podría traer el cambio climático a la pesca mundial, para que empiecen a tomar medidas y prepararse para ello.

Actualmente casi la quinta parte de la pesquería está sobreexplotada, un 8 por ciento ya se agotó y  sólo el uno por ciento está en proceso de recuperación.

La FAO señala que se deben tomar nuevas estrategias como aplicar prácticas pesqueras responsables, incluir planes que puedan hacer frente al cambio climático, además de adoptar las medidas establecidas en el Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO.

Según el informe, las zonas que tienen poblaciones totalmente explotadas son el Atlántico nororiental, el Océano Índico Occidental y el Pacífico noroccidental.

Quienes recibirán el mayor impacto por este problema son las poblaciones que dependen prácticamente sólo de la pesca, ya que con una disminución por pequeña que sea, les afectará severamente.

Quienes más motivos tienen para preocuparse son las comunidades alrededor del mundo que dependen principalmente de la pesca, ya que con una disminución por pequeña que sea, corren el riesgo de quedarse sin sustentar su forma de vida

geoingenieria

Por Paulina Espinoza

Las investigaciones sobre el impacto del cambio climático en nuestro planeta han llevado a los científicos a comprender mejor los complejos sistemas que hacen que el mundo sea un lugar habitable. Y a partir de este entendimiento los científicos empezaron a desarrollar formas y técnicas para manipular el clima, que pudieran ayudar a contrarrestar el calentamiento global. A esta intervención de la ciencia para alterar o modificar los procesos naturales de nuestro planeta se le llama geoingeniería.

Un ejemplo del uso de geoingeniería: las seis toneladas de polvo de hierro que se arrojaron en el mar de la Antártica para provocar que el plankton, que es una especie de alga, se multiplique rápidamente, absorba mayor cantidad  dióxido de carbono y así cuando muera se hunda, arrastrando consigo al dióxido de carbono a las profundidades del océano. Pero nadie sabe todavía qué consecuencias podría traer tal cantidad de hierro en el agua, tanto para la vida marina y su ecosistema, como para los humanos.

Otra técnica de geoingeniería consiste en llevar partículas de azufre a la parte superior de la atmósfera, ya sea en un cohete, llenando los tanques de los aviones comerciales con combustible rico en azufre, o de cualquier otra manera. El chiste es que ya se comprobó que el azufre en la atmósfera ayuda a reflejar una gran cantidad de energía solar de vuelta al espacio. Cuando el Monte Pinatubo hizo erupción en 1991 y  liberó enormes cantidades de dióxido de azufre a la atmósfera, se formó una especie de capa de partículas de azufre y disminuyó la temperatura global 0.5 grados centígrados, y si se toma en cuenta que durante las glaciaciones la temperatura era cinco grados menor que la actual, medio grado sí es una gran diferencia.
El peligro que representa esta técnica es que se sabe que el azufre daña la capa de ozono y además la falta de sol podría afectar a la agricultura en general. Y aunque se podría prevenir el daño a la capa de ozono poniendo el azufre por encima, lo cierto es que con la geoingeniería ninguna técnica será perfecta e ideal ni para el planeta ni para nosotros.

Y además de todo esto, la geoingeniería podría utilizarse como un arma de guerra. El diario inglés The Guardian, pone como ejemplo el que un intento por reducir la lluvia en los Estados Unidos podría desencadenar un diluvio al otro lado del mundo.

Entonces es de suma importancia y urgencia que se haga algún tipo de legislación sobre la geoingeniería, que se establezcan límites para que no se lleven a cabo técnicas que al final puedan tener efectos secundarios más perjudiciales que benéficos. Porque parece que el ser humano está cada vez más empeñado en ser cada vez más poderoso que la madre naturaleza.

Posteado por: agendanautilus | marzo 13, 2009

El cambio climático afecta los mares

Por Leopoldo Gallardo

Con el cambio climático se han hecho modificaciones en la distribución de las especies marinas y de agua dulce con consecuencias en la producción pesquera, además de que en este momento casi la quinta parte de las especies marinas están sobreexplotadas y 8 por ciento se encuentran agotadas, señala FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura).

Los océanos son fundamentales para absorber dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento global, una parte queda en la atmósfera y el resto es absorbido por otras partes del sistema, como el océano, evitando que éste se concentre en la atmósfera y no produzca un mayor aumento de la temperatura en la superficie.

El problema es que cuando el agua aumenta la concentración de dióxido de carbono, se incrementa su acidez y eso perjudica a todos los seres vivos de los mares, ríos y lagos. Como consecuencia algunos seres marinos deben abandonar su ecosistema para buscar uno mejor para ellos, al hacer esto, se provocan cambios en la productividad y el tamaño de su hábitat.

Los mares y océanos representan el 71% de la superficie de la Tierra, alrededor de 360 millones de km², y conforman una gran fuente de recursos biológicos y naturales, incluso superior a los bosques tropicales. El mar es un regulador esencial del clima terrestre, un recurso económico, un canal de transporte y una reserva de fuentes energéticas. El 40% de la población mundial vive a menos de 60 km de la costa y 35 millones de personas dependen de la pesca.

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